Seis países recorridos, 4.813 km de especiales y un total de 9.043 km, así ha sido la 28ª edición del Dakar que acaba de finalizar. Una prueba difícil en la que sólo el 35% de los participantes inscritos lograron llegar al Lago Rosa. Un ritmo de carrera muy alto, que puso a prueba tanto a coches como a conductores.
Carlos Sousa no puede disimular su alegría. Una séptima posición no es ciertamente un lugar en el podio, pero la competencia fue feroz
y no resultó fácil acabar este Dakar especialmente difícil y exigente. Misión cumplida pues para el equipo GALP ENERGIA.
“Terminar como el mejor equipo privado es algo fantástico. El equipo trabajó mucho y bien durante este Dakar. Son un grupo de personas afables y muy profesionales. Me gustaría agradecer especialmente a Christophe Chapelain el gran trabajo realizado, y también a Jean Marie Lurquin que no ha ahorrado esfuerzos, porque la navegación ha sido muy difícil este año. El coche ha funcionado muy bien, pero también hemos visto que nuestros rivales han trabajado mucho para mejorar sus respectivos rendimientos. Estoy muy contento de estar en Dakar, sobre todo porque mañana cumpliré 40 años... Es un buen regalo de cumpleaños estar aquí...”"
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Es la primera vez que Jean Marie Lurquin hace de copiloto de Carlos Sousa. El belga está encantado de haber compartido estas dos semanas de carrera con el piloto portugués, para quien no tiene más que elogios: “Yo diría que este resultado es bastante inesperado. Hay que destacar la gran actuación de Carlos ya que es un piloto privado. Tiene que gestionar su presupuesto y mantener la calma bajo cualquier circunstancia. Debe tener mucho cuidado porque si ataca puede poner en peligro su esperanza de lograr buenos resultados, y sin éstos no hay patrocinadores. Es verdaderamente un piloto extraordinario”.
Al terminar la carrera sentimos una gran satisfacción por haber cumplido, aun a pesar de no conseguir los resultados que se esperaban. Benoit Rousselot ha logrado terminar su segundo Dakar en segunda posición en la categoría T2 para vehículos de gasolina.
Alegría y tristeza son parte de la leyenda del Dakar y Benoit Rousselot recordará este año tanto por la experiencia deportiva como por su dimensión humana.
“Este Dakar ha sido especialmente difícil, mucho más difícil que el del último año. Diversos incidentes durante la carrera han detenido nuestra progresión y nos han hecho perder tiempo. En el plano deportivo, no hemos logrado alcanzar nuestros objetivos, y la segunda plaza en la categoría de vehículos de serie es sólo un consuelo menor.
Dos días seguidos con muchos problemas nos complicaron las cosas y después ya fue muy difícil recuperar porque los rivales no cometieron ningún error. En condiciones normales es imposible. Y en un plano más personal, el Dakar es siempre una gran aventura y un momento muy especial. Tienes que profundizar en ti mismo para encontrar los recursos necesarios que te hagan permanecer motivado y optimista. Pero debo admitir que Sylvain y yo fuimos capaces de seguir, independientemente de las circunstancias, aun cuando la carrera se puso difícil y las dudas nos hicieron titubear.
Sigo diciéndome que soy muy afortunado de poder participar en un gran evento como éste. El Dakar es mágico, aunque las cosas no te salgan bien. Sólo el Dakar puede darte sensaciones y emociones tan diferentes, es algo realmente legendario...”
Los dos equipos chinos fueron competitivos y muy disciplinados. El puesto 19 de Xu Lang es magnífico.
En sus dos años de participación en el Dakar, Xu Lang y Zhou Yong han terminado, un año uno y otro año otro, en decimonovena posición. Zhou Yong ha demostrado gran motivación y determinación para terminar el rally aunque, por sus problemas de motor hacia el final, su coche consumía diariamente unos 40 litros de aceite... una buena muestra de coraje. Pero ambos están ahí en la meta final y eso es lo que importa. ¡Bien hecho por el equipo Zhengzhou!
Para Daniele Canonico, director del equipo Tecnosport, el balance del Dakar 2006 es bastante desigual: “En el Dakar necesitas tener algo de suerte y eso es parte del juego. Pero debo decir que este año la suerte nos ha sido especialmente esquiva. Desde el principio de la prueba tuvimos un montón de pequeños problemas, incluso en los vehículos de asistencia. Estoy muy contento de que Kenjiro Shinozuka haya pilotado el nuevo Pathfinder. Es un piloto muy rápido y es de lamentar que tuviera continuos problemas con la suspensión trasera. Por lo general, este nuevo coche funcionó bien y Novitskiy ha logrado llegar hasta el final. Ahora trabajaremos para solucionar estos problemas de la suspensión y hacer el coche más fiable”.