Genial Giniel
2005/01/17
Con una cuarta posición en el Dakar 2005, el sudafricano Giniel de Villiers ha conseguido para Nissan el mejor resultado de esta marca en la prueba más importante del rally-raid.

Aunque el Lago Rosa presentaba su color habitual, sin embargo, sus orillas tenían un color más bien rojo. En efecto, banderas y camisetas color fuego habían invadido las inmediaciones del podio de este 27° Dakar. En honor de Stephane Peterhansel, el vencedor del mismo, pero también para celebrar la cuarta posición conseguida por Giniel de Villiers y Jean-Marie Lurquin, al volante de su Pickup N-05 n°314.

Delante de unos cincuenta seguidores del equipo Nissan Rally Raid, que habían venido especialmente a Dakar, y bajo los aplausos de representantes de socios del equipo, el piloto sudafricano y su copiloto belga tenían razones de sobra para sonreír : “Este año, la competencia era dura. Había muchos constructores de vehículos que participaban, y que tenían a su disposición medios enormes”, explicaba Giniel bajo el sol del Lago Rosa. “Nosotros nos concentramos en la carrera, sin preocuparnos demasiado del ritmo adoptado por los otros. Para nosotros, lo fundamental era que el coche estuviera en buen estado a la llegada de cada especial, y para conseguir esto, era necesario no cometer demasiados errores. Es necesario realizar una pequeñas mejoras en el coche, pero lo que hemos conseguido hacer este año es algo muy prometedor.”

De hecho, algunos segundos después de haber concluido los 31 kilómetros de la última especial del Dakar, la tripulación n°314, se precipitó a felicitar a los miembros del equipo Nissan Rally Raid. Guiños, palmaditas amistosas y sonrisas eran buena prueba de la solidaridad del grupo, juntos desde hace ocho meses, y recompensados con esta admirable cuarta posición. “Bravo, chicos, el coche era perfecto”, decía un Jean-Marie Lurquin radiante. Mas tarde, el belga ratificaba sus palabras: “Si me hubieran dicho que íbamos a terminar la carrera tan cerca del podio, con rivales de este calibre, no lo habría creído. Pienso que el Pickup es el coche más fiable de todos. Y con toda seguridad, puedo afirmar que no es el menos potente. »

La prueba: el equipo Nissan Rally Raid ha obtenido las mejores marcas del Dakar con cinco victorias de especiales, en igualdad con Mitsubishi. El domingo, alrededor del Lago Rosa, dos Pickup han conseguido nuevamente un buen resultado conjunto, con la tercera posición de Ari Vatanen, y la cuarta de Giniel de Villiers.

Al finlandés le hubiera gustado celebrar su reencuentro con la capital senegalesa con una nueva victoria de especial, pero un pinchazo le ha privado de un 52° éxito en el Dakar. Sin embargo, esto no ha impedido que Ari recibiese una hermosa ovación en el podio final, y tampoco ha sido obstáculo para que firmase un número record de autógrafos. “Pienso que el coche puede mejorarse un poco en todos los sentidos”, aseguraba el finlandés. “Pero el potencial esta ahí, el número de victorias de especiales que hemos conseguido son prueba de ello. El equipo va a tener tiempo para preparar el próximo Dakar. Esto debería de dar sus frutos.”
Un poco más lejos, Tiziano Siviero saludaba también a los mecánicos y directivos del equipo Nissan Rally Raid. “Pienso que, en el futuro, habrá que tomar en serio al equipo Nissan Rally Raid. Es un equipo muy unido, muy motivado, que está muy cerca del más alto nivel, y que tiene todo lo que es necesario para conseguirlo. Hay que trabajar todavía un poco pero, francamente, no estamos lejos de los otros.”
En lo que respecta a los mecánicos y directivos, los cuales se encontraban bajo el calor senegalés, se desprendía de ellos un sentimiento de orgullo. Orgullo por haber llevado a un coche nuevo a pie del podio, y por haber atravesado con éxito todas las dificultades que conlleva un Dakar.

Gilles Martineau también reconocía el trabajo de sus equipos: “El coche ha demostrado su fiabilidad: en el Pickup de Giniel sólo ha habido que hacer un trabajo de mantenimiento mientras que los otros equipos han tenido que intervenir a nivel de los “órganos vitales”. En lo que respecta a Giniel de Villiers, ha estado simplemente genial: es el piloto ideal. Sin duda, tiene el temple de un Peterhansel.

 
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