En 1997, la organización innova. Primero de todo en el itinerario, con la elaboración de un trazado inédito. De Dakar a Agadez, los participantes atraviesan África de Oeste a Este, antes de tomar la ruta inversa hacia el Lago Rosa. El regreso a Dakar... y al espíritu del Dakar: el reglamento prohíbe a partir de ese momento los prototipos de fábrica de la categoría T3. Un regreso a los orígenes tras una larga escalada en los costes. El esfuerzo humano, la conducción y la navegación recuperan sus derechos. Entre 4X4 sacados de modelos de serie y buggys de dos ruedas motrices, la lucha hace furor. Las diferencias son mínimas, los riesgos asumidos por las tripulaciones para marcar la diferencia son máximos. Esto no impide que Jutta Kleinschmidt se convierta en 1997 en la primera mujer vencedora de una etapa del Dakar. Sin duda, la intuición femenina… “Todos mis adversarios vinieron a felicitarme”, comentaba la alemana. “En ese momento, además de una enorme alegría, sentí un enorme sentimiento de amistad. Para eso, el Dakar es formidable”.
En 1998, coincidiendo con su vigésimo aniversario, Dakar entronca con la tradición con una nueva salida de París y con la mítica ruta a través de Francia por la Nacional 20. La prueba recupera así el espíritu de antaño gracias a las Dunas de Mauritania. Los participantes, por su parte, se reencuentran con las trampas que han forjado la leyenda de sus predecesores, pioneros de la aventura sobre la arena. Tras tres etapas maratonianas entre Zerouat y Taoudenni, sólo 88 motos, 50 automóviles y 26 camiones salían de Gao. ¡En la salida eran el doble!

La 22È edición ofrece una sorpresa de gran calado: el rally atraviesa por primera vez África de Oeste a Este, de Senegal a Egipto. El número de inscritos (400), en constante aumento desde 1993, refleja el entusiasmo que genera este recorrido y el regreso a los orígenes iniciado con el paso de los años. Sin embargo, las amenazas terroristas que pesan sobre ella desestabilizan ligeramente la carrera y los organizadores preocupados por garantizar la seguridad de todos los participantes deciden poner en marcha un puente aéreo en pleno recorrido.
La edición de 2001 marca el apogeo de este regreso decidido a los valores básicos del Dakar. El itinerario “clásico”, de Norte a Sur, permitió a T.S.O. innovar en materia de etapas, con una serie de novedades. Muchos cambios en perspectiva: entre ellos la decisión de reducir la asistencia aérea (mecánicos) haciendo hincapié en los vehículos de ayuda sobre el terreno. Vencedora de una etapa en 1997, Kleinschmidt se impone esta vez en la clasificación general. Se ha rizado el rizo. ¡La leyenda del Dakar reinicia su andadura!
La primera mitad de los años 90
Desde el año 2000