La columna de Maxima "Edición especial"
2004/01/19

Lo primero, una panorámica de todo el campamento de Nissan.
A lo lejos, se pueden ver los pickups de Nissan mientras son revisados.
A la izquierda, en primer plano, está la tienda de Nissan Rally Raid que yo usé.
(Para ver la panorámica del campamento de Nissan, arrastra la barra debajo de la foto.)

Os contaré mis experiencias en el Rally Dakar de este año mediante extractos de mi diario ¡y veréis cómo ha cambiado mi cara durante el rally!
28 de diciembre de 2003
La noche antes de mi viaje. Saqué una foto a mi oficina en Tokyo's Ginza. ¿Qué efecto tendrá el Dakar en mi vida…? Estoy nervioso ante esta gran aventura.

31 de diciembre de 2003 (Fin de año)
Estoy en Clermont Ferrand para las inspecciones de los vehículos. Me sorprende comprobar lo famosos que son Vatanen y McRae. El comienzo de mañana está por fin a la vuelta de la esquina.

1 de enero de 2004
Ayer me fui a la cama temprano y hoy me levanté a las 4 de la mañana. Antes de nada, quiero contarle a mis lectores lo que me llevo al Dakar y también debo rehacer mi equipaje, que ha aumentado, por lo que esparcí todo y saqué una foto. Después, me puse a escribir en el vestíbulo del hotel mientras esperaba cazar alguna víctima para entrevistar. Después me di cuenta, para mi desgracia, de lo difícil que es hacerse con un conductor.

2 de enero de 2004
Anoche en el prólogo, Kenjiro Shinozuka consiguió el mejor tiempo, como el año pasado, por lo que hoy salió en primera posición. Durante la segunda etapa nevó. Las botas de monte que compré para el viaje ya están llenas de barro. El accidente de Giniel se debió probablemente al brío de la juventud.

3 de enero de 2004
En el aeropuerto voy a facturar en Aerolíneas Libanesas. Entonces me doy cuenta de que mi equipaje no tiene etiquetas de identificación. Durante la negociación con el personal de la aerolínea, milagrosamente, consigo las etiquetas. Me libro de quedarme sin papel higiénico, que es lo más importante en el Rally Dakar .

4 de enero de 2004
Llego al campamento en África. Empiezo los preparativos para conectarme a internet, pero la espera de mi turno para los ajustes especiales de conexión me hace perder medio día. En Marruecos hace calor durante el día y se está bien con una sudadera pero las noches son muy frías.
5 de enero de 2004
Como, como es habitual. Escribo en el centro de prensa. Los vehículos de la competición volverán sobre las 5 por lo que intento conseguir una entrevista. Ari y Colin me dan esquinazo y sólo consigo al resto de miembros del equipo. Los representantes de los fabricantes de los vehículos no pueden acceder a las proximidades del stage, por lo que sólo puedo ver el aeropuerto y el campamento donde trabajo. No parece muy diferente de cualquier viaje de negocios. Consigo subirme en un globo y ver el campamento a vista de pájaro.
6 de enero de 2004
Esa mañana hizo bastante frío. Salí a aliviarme a las 5 de la mañana y volví a mi saco de dormir. Hacía tanto frío que todavía tiritaba dentro del saco de dormir. Volví a dormirme. Sobre las 6 la tienda ondeaba y se agitaba como en una tempestad. Parecía que iba a salir volando. Me acababa de despertar, por lo que no sabía lo que estaba ocurriendo. El problema era el aire expulsado del motor de un avión. La próxima vez instalaré la tienda lejos de los motores de los aviones.
7 de enero de 2004
Redacté una entrevista con Ikemachi y Mitsuhashi. Son una pareja de contrastes. Ikemachi es el hermano mayor y Mitsuhashi el hermano menor. Ikemachi es alegre y simpático, mientras que Mitsuhashi es de tipo introvertido y bonachón. Al parecer, el hecho de que Ikemachi parase ayer a ayudar a Vatanen va a dar que hablar. Voy a enviar las entrevistas con Ikemachi y Mitsuhashi para intentar realzar su imagen en Japón.
8 de enero de 2004
Estoy ocupada aprovechando el tiempo para escribir sobre otros temas, he descuidado mi diario durante seis días. Hoy, mientras escribo esto, ya es día 14. En Tan-tan, Tidjikja y Nema había muchos remolinos de polvo y fuertes vientos, un tiempo muy incómodo. Hacía suficiente calor como para ir en camiseta, pero incluso después de ducharte estabas cubierta de polvo y el pelo se te enredaba. Al lavarme la cara con una toalla húmeda, la toalla se volvía completamente marrón. Si esto mismo ocurriese en Tokyo me sorprendería mucho. Pero aquí es normal. Las únicas duchas con agua caliente las tomamos en Tan-Tan; después sólo pudimos ducharnos con agua fría. En la etapa de hoy, la 8», Ikemachi no regresó.
9 de enero de 2004
Por la mañana fui a buscar a Mitsuhashi, pero todavía no había vuelto. A diferencia de Mitsuhashi, a Ikemachi empezaba a presentársele un buen rally. Aunque parar para ayudar a Vatanen le había traído malas consecuencias, en la 7» etapa estaba en el puesto 48 de la general, y al final de la 8» etapa se encaramó al puesto 37 de la general y el 4¼ de su clase. En la 9» etapa ya era el 23¼ de la general. Al crecerse en la adversidad, Ikemachi estaba ganando posiciones con su conducción tenaz. Si no hubiese parado para ayudar a Vatanen estaría compitiendo por ganar en su clase. Le dije a Ikemachi que no mirase hacia atrás, pero incluso yo me arrepiento. Bueno, ya no tiene remedio.
10 de enero de 2004
Hemos llegado a Bamako. ¡Qué buen tiempo hace! No hay viento ni arena soplando alrededor. Los últimos tres días no he podido clavar la tienda porque a cuatro centímetros de la arena hay un sustrato rocoso. Ha sido un duro trabajo el encontrar piedras grandes y pesadas para sostener la tienda. Hoy, no obstante, he podido clavar las piquetas en el suelo con una piedra. Pero hoy ha hecho bastante calor. Estaba muy cansado cuando llegué a Bamako. Mientras estoy despierto aprovecho para empaquetar mis cosas, esperando el avión o haciendo mi trabajo. Tengo un horario bastante apretado. Pero pienso que quizás pueda tomarme unas buenas vacaciones…

11 de enero de 2004
Llego a Bobo-Dioulasso. Hoy estaba contento por que podía quedarme en un hotel, pero la alegría me duró poco. Me dijeron: "Si quieres quedarte en el hotel, habrá una habitación para ti, pero huele mal y no podrás aguantarlo por mucho tiempo. Sería mejor que te quedes en la tienda". Mi alegría y entusiasmo se desvanecieron. Alguien había cubierto las paredes y el suelo de la habitaciones del hotel con un fuerte producto químico que provocaba un olor muy fuerte. Probablemente querrían limpiar las habitaciones para los huéspedes importantes.

12 de enero de 2004
¡Estoy tan ocupada que no parece que sea un día de descanso! Tenía previsto entrevistar a algunas personas anteriormente, pero no pude encontrar tiempo para hablar con ellas. Hoy es día de descanso, así que todo el mundo está por la zona de servicios, así que pensé que podría hacer todas las entrevistas de una vez. Así que pasé el día de un sitio para otro haciendo entrevistas y no tuve día de descanso.

13 de enero de 2004
Vuelvo a Bamako. ¡Hoy es día de hotel! La fatiga física y mental va haciendo mella así que no adelanté demasiado trabajo. Terminé temprano y me fui al hotel. Cuando llegué al hotel tenía una invitación de los pilotos para comer con ellos. Borré de mi mente el deseo de ducharme e irme a dormir y me uní al grupo en el restaurante del hotel. Todos los pilotos y navegadores del equipo Nissan —un equipo ilustre— estaban sentados alrededor de la mesa aquel día. Pero yo sólo quería darme una ducha y arrastrarme hasta la cama. Tras varias cervezas, estaba roto. Después de la comida pude por fin ducharme, y el agua salía marrón, como habitualmente. Después me di un baño y me fui a la cama sobre las 10:30.

14 de enero de 2004
En la etapa especial de hoy, el equipo Nissan llegó a meta en 1er, 2¼, y 3er lugar. Tenía previsto entrevistar a McRae pero se dio una ducha, recibió un masaje y se fue directo a la cama. Todavía no tengo mis respuestas. Soy bueno montando la tienda, pero el intento de hoy fue un fracaso. Hoy pensé que había encontrado un buen lugar para montar la tienda, pero al anochecer, los motociclistas, que iban llegando de la zona de servicios, llegaban y se sentaban justo al lado de mi tienda. Algo debía fallar en los motores de las motos, porque estuvieron acelerando toda la noche. Era noche cerrada, así que no quería mover la tienda.

15 de enero de 2004
Estoy desanimado por el viaje a Tidjikja. Justo en el momento en que estaba pensando que no quería volver por allí, recibimos un parte meteorológico. Ha habido fuertes lluvias en Tidjikja y el terreno está embarrado y pantanoso. Pensaba que Tidjikja no podía ser peor que la última vez, pero ahora parece todavía más horrible. Pensaba en cómo iba a montar mi tienda y si debía cambiar de calzado, pero cuando llegamos a Tidjikja había parado de llover. Había charcos desperdigados, pero probablemente debido a que la tierra del desierto es tan absorbente, no estaba fangoso. Mejor aún, porque al haber llovido no había polvo y era bastante confortable. La temperatura era también agradable y templada, y se estaba a gusto. Hoy por fin conseguí hacer coincidir mi agenda con la de Colin y conseguí mi entrevista. Aunque tenía muchas preguntas, se las arregló para contestarlas todas. Siempre es un caballero.
16 de enero de 2004
Subí al avión y llegué a Nouakchott. Llegué al hotel a las 2:30 del mediodía, coloqué mis cosas, y sacudí el barro y el polvo de mi bolsa. Estando en mi habitación, la puerta se abrió de repente y un chico intentó meter más huéspedes dentro. Ni siquiera se molestó en llamar. Los otros huéspedes eran Luc Alphand y su navegador, de BMW. Yo estaba solo en una habitación de dos camas, así que pedí que me trasladaran a una sencilla. La nueva habitación era una gran suite con tres habitaciones, dos baños y dos televisores. Sólo quería dormir, así que no note la diferencia.

17 de enero de 2004
Me levanté a las 7:30 de la mañana. El avión debía salir a las 8:00. Robyn, la terapeuta, estaba casualmente por allí y le pedí que compartiéramos el taxi. Hubiera sido terrible perder el avión. No sé cuántos vuelos hay a Dakar a la semana. Cogí mi equipaje (más de 50 kilos) y corrí hasta el aeropuerto. Sólo me llevó 17 minutos desde la hora en que me levanté, hice la maleta, pagué por la estancia, cogí el taxi al aeropuerto (normalmente se tardan 10 minutos), pasé la aduana, y me subí al avión. No sé cómo lo hice, pero debí moverme como Superman. Cuando llegué al avión tenía la garganta seca. Como despertador estaba usando mi reloj con alarma, y no debí escucharlo, por ser el sonido muy suave, o quizás lo apagué inconscientemente. Sea como fuere, finalmente llegué a Dakar.
18 de enero de 2004
Este es el ultimo día del Rally. Con los resultados de hoy la victoria de Ikemachi en la clase T1 es prácticamente inevitable. Así que estamos bastante confiados. En el hotel hay una conferencia de prensa de Nissan en la que se anuncia un programa de apoyo a la categoría de privados La prensa recibe muy bien la noticia. Supongo que se debe a que una marca que apoye a los privados tiene que ver mucho con el espíritu del Dakar.

Hoy Nissan celebra una fiesta y con ella se cerrará el Rally Dakar de este año.

Gracias por visitar el sitio de Nissan. Y muchas gracias por leer mi columna. Los resultados de los pickups de Nissan de este año podrían haber sido mejores, pero volveremos para el desafío del Dakar del año que viene. Esperamos contar con vuestro apoyo otra vez en la próxima edición. ¡Hasta entonces!

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