Bienvenidos a Dakar
2004/01/17

17 de enero

Me quedé dormido y perdí el vuelo de Nouakchott, donde estaba, pero de alguna manera he llegado a Dakar.

Dakar es una ciudad sorprendentemente grande y tiene una atmósfera diferente a otras ciudades del Sahara que hemos atravesado hasta ahora. Mucha gente de Nissan ha venido a Dakar desde Europa y Japón para ver acabar al Equipo Nissan Rally Raid. Hemos tomado un tranquilo desayuno en un elegante restaurante de playa de Dakar (vale ya de comer en alfombras por el suelo), y nos dividimos en cuatro autobuses chárter para hacer los 40 kilómetros hasta la línea de meta y dar la bienvenida al Equipo.

Para permitir el paso a los participantes en la carrera, la policía local cerró la carretera al tráfico normal, y nos pusimos a los lados para esperar la llegada del Equipo. Había mucha gente de Nissan agitando banderines. El primer vehículo de Nissan en llegar era un camión T5 Patrol de asistencia y sus ocupantes, enseguida abrumados por la acogedora representación de Nissan, parecían sorprendidos por su calurosa bienvenida. El siguiente vehículo Nissan en aparecer fue un camión T6.
Después del camión, se suponía que iba a llegar el Nissan pickup nž 208 conducido por Giniel de Villiers y el copiloto Francois Jordaan, pero en realidad lo que apareció fue un pickup con el frontal tan dañado que costaba mucho reconocerlo. La gente de Nissan estaba consternada, pensando que le había pasado algo a de Villiers pero era en realidad Ari Vatanen, quien ya se había retirado, pilotando el nž 205. El equipo de asistencia lo quería trasladar, así que fue conducido hasta Dakar para llevarlo a París. Entonces, de repente llegó el Nissan pickup nž 208, y la multitud se alborotó, rodeando y abalanzándose sobre sus ocupantes. El Nissan Rally Raid Team debió de sentirse realmente feliz de recibir una bienvenida tan afectuosa.

Después, nos trasladamos al Lac Rose (Lago Rosa). Las aguas del Lac Rose son de color rosa por los microbios que viven en el lecho del lago. Es probablemente algo parecido al fenómeno de la marea roja en el mar. El lago es diez veces más salado que el agua del mar y los lugareños vienen aquí para recoger sal. La última etapa del Rally Dakar empieza aquí en el Lac Rose y sigue la playa hasta el Meridian Hotel en el mismo Dakar. Decidimos explorar el recorrido alrededor del lago en un 4x4. Ha sido mi primera experiencia conduciendo fuera de pista en un vehículo 4WD. Al principio encontramos un terreno accidentado pero al final, arena y dunas. Ahora entiendo un poco lo que es conducir a través del desierto y de dunas de arena. En el desierto encuentras una gran resistencia a la conducción y si no sabes lo que haces puedes acabar con el agua al cuello. Más que conducir un coche en la tierra, es manejar un barco sobre el agua.
Decidimos subir una pequeña duna, pero nos atascamos y no podíamos subir. El conductor se bajó y trató de sacarnos muchas veces, pero cada vez que el todoterreno se iba más abajo, no habíamos llegado ni a la mitad de la subida. Deshinchó algo las ruedas delanteras, pero no funcionó. Entonces sacó aire de las ruedas traseras pero sin ningún resultado. ¿Cómo superar una duna de arena? En una parada, nos preguntamos si alguna vez podríamos volver a la civilización. Pero no tuvimos que preocuparnos. Kenjiro Shinozuka, un antiguo ganador del Rally Dakar, iba con nosotros. Toda la gente que iba montada con nosotros le llamaban a voces: «Shino! Shino!» Es su apodo. Y yo quería ahora ver cómo Shinozuka superaba una duna. Se pasó de la bandeja del todoterreno al asiento del conductor, metió primera, y de repente estábamos encima de la duna. Y cuando volvimos a la civilización, el sol se estaba poniendo sobre el Lac Rose. Si vas de excursión al desierto, recomiendo llevar a alguien que haya ganado el Rally Dakar.

A decir verdad, antes de que Shinozuka accediera a subir la duna, el conductor deshinchó un poco más las ruedas delanteras y por eso conseguimos subirla.

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